High School Musical 3: En las localizaciones
Filed Under (Cine, Disney, Disney Channel, HSM Películas, High School Musical, High School Musical 3, Música) by admin on 23-03-2010
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Los realizadores se enfrentaron a determinados desafíos, incluidos algunos temas de localizaciones, el rodaje en un instituto real junto a estudiantes reales, y los desafíos físicos y creativos de realizar platós cinematográficos creativos en un instituto activo y en un depósito de chatarra en funcionamiento.
“Aunque la historia sigue desarrollándose en Albuquerque, Nuevo México, Kenny dijo: ‘Quiero volver a Utah, donde rodamos HSM 1 y 2’,” comenta el coproductor Don Schain. “Llegó a sentirse muy cómodo en el entorno, el equipo y todo lo relacionado con el baile en Utah”.
Así que por tercera vez, los realizadores utilizaron Salt Lake City y el verdadero East High School como las localizaciones principales de la película.
“‘High School Musical’ pertenece a Salt Lake City”, comenta Efron. “Aquí, en este gimnasio, hicimos ‘We’re All In This Together’. Es genial volver a ‘casa’ y bailar sobre el mismo suelo”.
“Este es nuestro hogar”, añade Hudgens. “Cuando camino por estos pasillos me doy cuenta de que todo este lugar está repleto de buenos recuerdos”.
El público reconocerá la residencia Montez y la casa Bolton. La producción también transformó un verdadero depósito de chatarra en una gran pista de baile. Entre las localizaciones también se incluyen los International Peace Gardens en Salt Lake City y el campus de la Universidad de Sanford en Palo Alto, California. Se necesitaron dos días completos de trabajo para finalizar la producción.
La producción tuvo que rodar en el East High durante 15 días mientras el colegio estaba aún abierto, antes de que comenzasen las vacaciones de verano. La directora de localizaciones, Carole Fontana, y su equipo actuaron como lazo conector entre la producción y el instituto. “Éramos muy conscientes de que el rodaje no era lo principal para el colegio; no podíamos entrometernos en eso”, aclara Fontana.
Al director del East High, Paul Sagers, le pareció muy bien que los estudiantes viesen de primera mano una producción cinematográfica. “El equipo nos hacía formar parte de la producción siempre que podía”, afirma Sagers. “Cuando necesitaban alquilar instrumentos musicales, por ejemplo, en lugar de ir a una casa de alquiler, acudían a nosotros. Cuando querían jugadores de baloncesto, primero se fijaban en nuestros atletas. Alrededor de 800 de esos 2.000 extras de la escena del gimnasio son estudiantes y profesores del East High”.
“Cuando los chicos se interesaban, les dejábamos echar un vistazo alo que estábamos haciendo, para permitirles tener una sensación de propiedad respecto a la película”, comenta el diseñador de producción Mark Hofeling.
El East High School se ha convertido en la segunda atracción turística más popular de Salt Lake City. “Familias enteras de turistas vienen aquí para ver el Templo Mormón y el East High School”, bromea el Delegado de Cinematografía de Utah, Marshall Moore.
Pero rodar una producción para la gran pantalla en un verdadero instituto presentaba algunos desafíos, comenta Hofeling. “Cuando leí el guión, mi primera reacción fue sentirme un poco abrumado. Y después de mi primer encuentro con Kenny, la ansiedad fue en aumento. Con Kenny todo tiene que ser a lo grande.
“Quería volver a ofrecer introducir el género de cine musical y teatro musical en la vida de los chicos”, continúa Hofeling. “Todos estábamos de acuerdo en que si íbamos a volver a ofrecer a los chicos las canciones y los bailes de la época clásica de Hollywood y de Broadway, ¿por qué no ofrecerles también algo de la técnica teatral de aquella época?”.
Según Hofeling, este ambicioso proyecto está basado en cuatro musicales de Broadway. “Uno sería un gran reto, sobre todo porque estamos realizando una producción del nivel de Broadway en un teatro de un instituto, ¡sin mencionar la cafetería del instituto!”.
“Lo mejor de esto es que podíamos dejar volar nuestra imaginación”, continúa Borden. “Mark Hofeling nos ofreció unos platós mágicos, con elementos que entran, salen y se mueven por el escenario. Esta película contiene una parte de la verdadera magia del teatro. Y eso le ha añadido toda una nueva dimensión”.
Ortega añade: “Con todo esto, hemos intentado crear una mejorada realidad en el instituto. Estamos entre el instituto y Broadway”.
El diseñador de iluminación técnica, Patrick Woodroffe, que ha trabajado con los Rolling Stones, Elton John, Cirque du Soleil y la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, se encargó de la iluminación de todos los números de producción del teatro, así como de la iluminación de “I Want It All”, que se desarrolla en la cafetería.
Los diferentes platós de la película inspiraron a los realizadores a expandir su creatividad. “Para el número de la cafetería, Kenny nos dijo que pensásemos en Busby Berkeley, un gran director y coreógrafo de los años 30 que solía crear fantásticos musicales en blanco y negro”, nos cuenta Hofeling. “Se trata de reflejar la ostentación y el glamour que Sharpay opina que tiene Nueva York. Es una chica de Albuquerque que sueña con la fama y el dinero. “Nos deshicimos de todos los colores de la cafetería (también el mítico color rojo)”, continúa Hofeling. “Esta sala tan familiar para todos se convirtió en un fantasma de sí misma. La número trata sobre un chica que está preparada para vivir cosas grandes y que está atrapada en un instituto de una pequeña ciudad”.
El plató de “I Want It All” está basado en una cafetería con una especie de marquesina para el menú con luces rosas de neón y mesas redondas giratorias para que los bailarines bailen encima. La cafetería se convierte en una versión teatral del Times Square con carteles luminosos de nombres de teatros de Broadway. No era una tarea fácil, pero el equipo sólo tuvo cinco días para transformar el clásico rojo y blanco de la cafetería en este plató de ensueño… y tres días para devolverla a su estado original.
El teatro del East High se utilizó para rodar muchas escenas con varios momentos musicales. Según Hofeling, alargaron el escenario 2,5 metros por delante para la cabina de orquesta, añadieron un proscenio y colocaron un nuevo telón del bonito color rojo de los Wildcats. Para facilitar el estilo natural de los números musicales ficticios que se hacían en el escenario, los realizadores crearon muchos elementos flexibles para apoyar la historia en cada canción.
Para rodar el vals sobre el tejado de “Can I Have This Dance”, el equipo tuvo que subir alrededor de 40 grúas de carga de materiales de construcción, tragaluces, plantas y equipo de rodaje al tejado de un edificio de cuatro plantas. “El tejado tiene algo mágico y diferente”, comenta Hofeling. “Pero Kenny dijo que iban a bailar el vals por todo el tejado, lo que significaba crear una especie de jardín sobre el tejado de todo un edificio. Había unas vistas increíbles, con todas las montañas alrededor. El valle no podía estar más verde cuando nos subimos al tejado”.
Crear el escenario del depósito de chatarra para el número de “The Boys are Back” fue un gran desafío. Ortega comenta: “Mark Hofeling y su director artístico, Wing Lee, realizaron un fantástico trabajo. En realidad estábamos en un desguace de coches, pero lo que crearon no tiene nada que ver con cómo es ese lugar un día normal. Crearon un teatro en un depósito de chatarra”. Además de coches antiguos, en el depósito de chatarra había pasillos y pasillos de basura, cristales rotos, ventanas de neón y andamios. “Es increíble entrar en un escenario como ese. Para nosotros es como un patio de recreo”, afirma la coreógrafa Bonnie Story. “Puedes ensayar todo lo que quieras en un estudio y puedes visualizar el escenario a diferentes niveles, pero cuando trasladas la coreografía a ese espacio, parece que todo cobra vida. Incluso la diseñadora de vestuario tuvo su papel en este número, consiguiendo que los bailarines pareciesen piezas de coches”.
Los realizadores utilizaron coches de juguete de Matchbox para planear dónde estaría colocado cada coche. “En realidad es todo mucho más técnico que poner un coche por aquí y otro por allí”, comenta Hofeling. “Tienes que pensar en el ritmo de la música, la coreografía y la geografía del lugar”.
Otro desafío bastante grande fue el campo de fútbol americano, donde se rodó la escena de la graduación. “El césped estaba prácticamente muerto”, comenta Hofeling. “Tuvimos que realizar un gigantesco esfuerzo abonándolo y regándolo bien para que el césped volviese a estar bien a tiempo para nuestro trabajo”.
En la última toma de la secuencia de “Scream” y última toma de la película, se ve a Efron en un vestíbulo que da vueltas, construido de tal forma que fuese exacto a los vestíbulos del East High. “Queríamos que el público sintiese la confusión de Troy porque su mundo le está traicionando”, explica Holfeing.












